Obesidad Infantil

Mi hijo tiene exceso de peso?

 

El número de niños obesos continúa en aumento. A lo largo de las dos últimas décadas, este número creció en más del 50%, y el número de niños “extremamente” obesos prácticamente se duplicó. Los médicos y profesionales de la salud determinan si un niño/a es obeso/a midiendo el peso y la altura. A pesar de que los niños registran menores problemas relacionados con el peso que los adultos, los niños obesos tienen un elevado riesgo de  convertirse en adolescentes y adultos obesos. A su vez, los adultos con problemas de peso pueden tener varias complicaciones de salud, incluyendo enfermedades coronarias, diabetes, problemas de corazón, presión arterial elevada eincluso ciertas formas de cáncer.

Cuáles son los principales factores para la obesidad infantil?

Los niños pueden convertirse en obesos por varias razones. Las más comunes son: por factores genéticos, por falta de actividad física, por hábitos de alimentación poco saludables, o por una combinación de todos estos factores. En casos excepcionales, un problema de índole médica, como un desorden endocrinológico, puede llevar a que un niño se convierta en obeso. Su médico puede realizar un examen físico y análisis sanguíneas para excluir esta hipótesis.

Factores Genéticos

Niños cuyos padres o hermanos tienen exceso de peso tienen un mayor riesgo  de convertirse en obesos. A pesar de los problemas de peso ser comunes dentro de algunas familias, no todas los niños con un historial familiar de obesidad van a convertirse también obesas.

Estilo de Vida

Los hábitos alimenticios de un niño y el grado de actividad física desempeñan ambos un importante papel en su salud y en el peso. La creciente popularidad de la televisión, de los ordenadores, las consolas de videojuegos y otros fenómenos tecnológicos de interacción virtual contribuyen a la inactividad física  y al sedentarismo desde la tierna edad. El tiempo medio que un niño pasa delante de la televisión por semana es de 24 horas, tiempo útil que podría ser utilizado para la práctica de un deporte en el exterior o incluso en un interior.

Mi hijo /a tiene exceso de peso?

Si cree que su hijo/a puede ser obeso/a, hable con un pedíatra o médico especializado. Un profesional está capacitado para determinar si existe de hecho un problema, o si la variación de peso es algo natural de la edad, relacionado con los patrones de crecimiento como la edad, el peso y la altura. Este es el modo en el que se determinará si su hijo/a es o no obesa. De cualquier forma, comparar la obesidad infantil de forma categórica es peligroso, y muy difícil, incluso para profesionales del área, pues el crecimiento en estas edades es bastante imprevisible. Por ejemplo, es normal que los chicos tengan un súbito  crecimiento de peso y éste estabilizarse más tarde. En el caso de que se verifique de hecho, un problema, siga todos los consejos de su médico relacionados con alteraciones en los hábitos alimenticios y con las prácticas de nutrición infantil, así como con el estilo de vida de su niño/a. 

Cómo puedo ayudar?

Déle apoyo

Una de las cosas más importantes que puede hacer para ayudar a los niños con exceso de peso es comunicarles que para usted, ellas están bien y que las quiere, independientemente de su peso. Los sentimientos de los niños sobre si mismos, se basan muchas veces en los sentimientos de los propios padres hacia ellas. Si acepta a su hijo/a  con cualquier peso, ellas tendrán mayores probabilidades de sentirse bien consigo mismas. Es igualmente importante hablar sobre la obesidad, y permitir al niño/a compartir sus preocupaciones consigo, ya que es él/ella quien mejor sabe que tiene un problema de peso. Por estas razones, los niños obesos necesitan de apoyo, aceptación, y ánimo por parte de sus padres.  

La atención en la Familia

Los padres no deben discriminar a los hijos y dejarlos aparte debido a su peso, sino concentrarse en cambiar gradualmente el grado de actividad física de la familia y los hábitos alimenticios. El desarrollo de la familia enseña a todos, no sólo a los niños, a adquirir hábitos para llevar una alimentación sana.

Aumento de la actividad física de la familia

La actividad física regular, en combinación con una alimentación sana, es la forma más eficiente de control del peso que existe. Es también una parte fundamental de un estilo de vida saludable. A continuación, indicamos algunas formas simples de aumentar la actividad física de su familia:

• Sea un modelo para su hijo. Si ve que usted es físicamente activo y se divierte siéndolo, lo más probable es que imite este comportamiento, aprenda a disfrutar del desporte y continúe practicándolo a lo largo de toda su vida.

• Planee ejercicios conjuntos con varios miembros de la familia, como paseos, bailar, andar en bicicleta o natación. Por ejemplo, puede fijar un calendario para dar un paseo nocturno con su familia en vez de sentarse a ver televisión. Con todo, asegúrese de que estas actividades en familia pueden ser realizads en un ambiente seguro.

• Sea sensible a las necesidades particulares de su hijo. Los niños con exceso de peso pueden sentirse poco cómodos al participar en determinadas actividades. Es fundamental, para desarrollar el gusto por el deporte, ayudar a su hijo a encontrar actividades que no sean particularmente difíciles o embarazosas.

• Reduzca la cantidad de tiempo que usted y su familia dedican a actividades sedentarias, como juegos de vídeo, navegar por Internet o ver televisión.

• Sea más activo a lo largo del día y anime a toda la familia a adoptar los mismos hábitos. Suba y baje escaleras en vez de ir en el ascensor, o camine hasta el trabajo y deje el coche en casa.

• El objetivo es no convertir el ejercicio físico en una obligación o en algo indeseable, sino todo lo contrario,  mostrar al niño que puede divertirse com eso y hacer de ello, una parte integrante de su vida cotidiana.

Enseñe a su  familia hábitos de alimentación sana

Una alimentación sana desde la tierna edad ayuda al niño a mirar la comida de forma equilibrada y necesaria para el crecimiento, desarrollo y como una fuente energética.

La mejor forma de comenzar es aprender más acerca de las  necesidades nutricionales del niño a través de la lectura de libros o hablando con un profesional de la salud, y darle después opciones sanas de alimentación y la posibilidad de elegir qué comer.

Algunas formas de ayudar a su hijo a desarrollar buenos hábitos alimenticios:

No haga que su hijo siga una dieta rígida

Los niños nunca deben seguir dietas rígidas para perder peso, a no ser por razones médicas con acompañamiento de un médico. Limitar que los niños coman, puede ser extremamente perjudicial para su salud y puede interferir con el crecimiento y el desarrollo.

Para promover un crecimiento sustentado y prevenir la obesidad, los padres deben tener cuidados nutricionales y proporcionar una variedad de alimentos de todos los grupos alimenticios, con respeto por la pirámide alimentaria.

La pirámide alimentaria ilustra la importancia de una alimentación equilibrada entre los grupos de alimentos y los patrones diarios.

Reduzca progresivamente las grasas de la dieta de su familia

Reducir las grasas es una buena forma de cortar las calorías sin privar al niño de los nutrientes esenciales. Formas simples de reducir la grasa incluyen ingerir productos lácteos desnatados, aves sin piel y carnes blancas. Con todo, tiene que tener en cuenta que cualquier alteración en la dieta y en los hábitos alimenticios de los niños deben ser supervisados por un profesional de la salud. Adicionalmente, las grasas no deben ser cortadas para los niños menores de 2 años, siendo que a partir de esa edad, los niños deben adoptar una dieta alimenticia que contenga hasta el 30% de calorías provenientes de grasas hasta los 5 años.

No corte drásticamente con los dulces

A pesar de ser importante moderar el consumo de grasa, sal y azúcares en los alimentos que son proporcionados a los niños, todos los alimentos tienen un papel moderado en la dieta.

Oriente las elecciones de su familia, no se convierta en un dictador

Haga  que existan varias opciones alimenticias disponibles en casa. Esta variedad va a hacer que los niños aprendan a hacer buenas elecciones que fomentan una alimentación sana.

Anime a su hijo a comer despacio

Un niño consigue detectar la satisfacción  de comer con moderación.

Intente hacer el máximo de comidas en familia posible

Intente hacer de las comidas, actividades divertidas y sanas, con conversaciones y en las que se propicie el compartir, y no un tiempo en el que se discute o se está de mal humor. Si las comidas son periodos desagradables, los niños van a comer deprisa para levantarse de la mesa y van a asociar la alimentación con el estrés.

Envuelva a los niños en las compras y en la preparación de los alimentos

Estas actividades dan a los padres pistas sobre las preferencias alimenticias de sus hijos, les enseñan nutrición, y les dan una sensación de pertenencia y complicidad en todo el proceso. Adicionalmente, los niños podrán estar más abiertos a probar alimentos que ellos propios prepararan o ayudan a preparar.

Intente que las comidas no sean en frente del televisor

Intente comer las comidas o meriendas sólo en las áreas designadas de su  casa para ello, como el comedor o la cocina. Comer mientras se vela televisión puede interferir la capacidad que los niños tienen de saber cuando están satisfechas y conducir a la ingesta en exceso de alimentos.

No utilice la comida para castigar o premiar

Utilizar la comida como un castigo puede tener efectos negativos. Por ejemplo, castigar a un niño sin cenar hace que un niño se preocupe con el apetito que va a tener más tarde. Como resultado, los niños comerán siempre que tengan oportunidad. La utilización de dulces para premiar es también una práctica errónea, ya que los niños pueden tener la sensación de que estos alimentos son más “valiosos” que los restantes. Por ejemplo, decir a su hijo que puede comer un postre sise come todos las verduras, se traduce en un mensaje erróneo sobre los vegetales.

Asegúrese de que las comidas fuera de casa son equilibradas

Infórmese sobre el programa alimenticio del colegio de su hijo o hija, o haga usted mismo en casa el almuerzo para que su hijo pueda comer una gran variedad de alimentos. Haga de igual modo opciones saludables cuando coma en restaurantes.

Sea un ejemplo

Los niños aprenden deprisa, y aprenden del mejor ejemplo. Ser un buen ejemplo para sus hijos al comer un gran variedad de alimentos y  ser físicamente activos, va enseñar a sus hijos un estilo de vida y unos hábitos alimenticios saludables que podrán seguir el resto de  sus vidas.

 

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